Saturday, June 20, 2009




Todo aquel que se considere un seguidor ferviente del verdadero sentido de la moda y su historia, debe haber escuchado por lo menos una vez el nombre de Isabella Blow.

Si no es así, quizás esta imagen pueda aclarar las dudas.


La veíamos en la primera fila de desfiles internacionales, las ediciones de Vogue en todo el mundo publicaban su fotos cuando asistía a eventos. Muchos la consideraban excentrica, pero la verdad es que Isabella Blow era más que eso.

Una mujer conocedora de arte y cultura, nació bajo el nombre de Isabella Delves Broughton. Trabajó para el diseñador Guy Laroche y durante muchos años para la revista Vogue en su edición norteamericana. En 1989 se casa por segunda vez con Detmar Blow, de quien tomó el apellido.

El diseñador de su vestido fue Phillip Treacy y a partir de aquí se inició una mutual que perduraría por siempre. El diseñador la consideraba su musa, y creaba para ella los más exagerados sombreros, sombreros que terminarían convirtiéndose en su marca personal.




Los sombreros de la Blow causaban la mayor cantidad de comentarios. ¿Excéntrica, o simplemente creativa? Las dos cosas, diría yo.

Una vez le preguntaron sobre el porqué de sus exagerados sombreros, y ella respondió: " I use this hats to keep everyone away from me. They say, Oh, can I kiss you? I say, No, thank you very much. That's why I've worn the hat. Goodbye. I don't want to be kissed by all and sundry. I want to be kissed by the people I love." Como diríamos por aquí...¡Que perra!

Luego de retornar a su natal Londres, Blow es designada como directora de modas de la famosa revista inglesa Tatler, también trabajó para la sección de modas del Sunday Times.

Tenía como le llaman "un ojo clínico" para detectar talento. Nombre como el de Alexander McQueen, Stella Tennant y Sophie Dahl, saltaron a la escena fashion mundial tras esa oportunidad que todos buscamos y que les fue dada a ellos por Isabella Blow.

En 2004 fue diagnosticada con un desorden de bipolaridad, a partir de aquí todo fue de mal en peor. Más tarde también fue diagnosticada con cáncer de ovarios, sepultando esto para siempre sus intentos por convertirse en madre.

La depresión la hizo su esclava, intentó suicidarse en numerosas ocasiones. Finalmente se quita la vida el 6 de mayo de 2007, tras envenenarse.

Aún queda viva su imagen, algo como ella no siempre aparece en la escena. La excentridad quizás fue su mejor arma, pero por su legado podemos entender que Isabella Blow fue mucho más que eso.

2 comments:

baby doll dress said...

Esta es Ana Wintor con rabia!

Diana en la ciudad said...

yes!!!!!!!!!!!!