Thursday, June 01, 2017

Un post al rosa




Sasha Luss posa para el lente de Steve Pan. Vogue Japan


Ciertamente el color rosado nunca ha sido mi favorito. Incluso de niña, cuando se suponía que por "default" me declarara devota de todas las cosas en tono rosa (porque es el color de la Barbie, de las princesas y demás) nunca fue así. Sorpresivamente siempre elegía el azul y en una etapa más adelante el morado, luego hasta el negro  ¿Pero el rosa? ¡Eso nunca!

La verdad no se si era predisposición o una animadversión natural a ser diferente al resto, talvéz simplemente percibía que el rosa era el favorito de tantas niñas y eso le quitaba el toque original... Las razones que puedo dar son múltiples para explicar porque nunca me gustó el rosa (o rosado, como también le llamamos) y ninguna resultará una justificación suficiente.

La vida como es de esperarse te lleva por muchos caminos, te lleva a descubrir nuevas cosas y a replantearte otras, que pueden contar desde cuestiones existenciales (¿Qué hago aquí? ¿Cuál es mi propósito en la vida?)  hasta ver un color que nunca fue tu favorito con una perspectiva diferente.